Cuevas del Agujero

Se trata del lugar mas visitado de Chinchilla, junto con la plaza de La Mancha. Paradójicamente, juegan un papel fundamental y periférico en la vida de la ciudad, pues se encuentran en la  trastienda de la vida cotidiana.

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Las Cuevas del Agujero son un tipo de construcción que consistía en excavar en roca durante los primeros siglos de dominación árabe.  

Anteriormente, las Cuevas del Agujero se remontan a los años noventa, cuando pilar Belmonte compró en 1970 la Cueva del Olmo para convertirla en una vivienda y estudio de pintura. En aquella época, Chinchilla ya destacaba por tener otras zonas rupestres, ya que fue una de las ciudades en las que se refugiaron los moriscos exiliados en el siglo XVI. Los habitantes comenzaron a retomar y potenciar sus costumbres aprovechándose del material idóneo que les proporcionaban las piedras calizas que conformaban la montaña chinchillana. No obstante, con el paso del tiempo las cuevas fueron desapareciendo, a excepción de las Cuevas del Agujero , gracias a la laboriosa tarea de Pilar Belmonte y su asociación con artistas, pintores y periodistas para reinventarse y adquirir las cuevas que estaban en desuso.

Lo que más llama la atención de este monumento es la simbiosis que representa pues hay una conexión evidente entre obra humana y naturaleza pura. Se trata de un hábitat muy apreciado como vivienda y alojamiento que presenta una posible salida novedosa para conectar con la naturaleza. Su originalidad y atractivo diseño arquitectónico las ha convertido en una de los mayores sitios turísticos de la zona de Chinchilla.